terapia Gestalt

La terapia Gestalt tiene por objeto movilizar los recursos del individuo con el fin de reestructurar el equilibrio de la persona. Se propone trabajar sobre el aquí y ahora, estableciendo relaciones dinámicas entre el comportamiento y las necesidades, deseos, y carencias; provocando la toma de conciencia de la realidad que se vive y asumiendo la responsabilidad de uno mismo. La aceptación es parte fundamental del crecimiento de la persona.Este tipo de terapia aparece en la década de los 60 y pertenece a la corriente americana denominada Humanista. La palabra Gestalt, de origen alemán, significa forma. La teoría de la Gestalt o teoría de la forma, fue primero una teoría psicológica y filosófica debida a Koler, Wertheimer y Koffka. A principios del siglo XX, esta teoría rehúsa aislar los fenómenos entre sí para explicarlos, considerándolos, por el contrario, conjuntos indisociables (forma), poniendo en evidencia las leyes de la prestancia.

 

  • En la Gestalt hay una confianza en la espontaneidad, o lo que Claudio Naranjo denomina “hedonismo humanista”. La aceptación de lo que somos es hacerse responsable de ser lo que somos. No hacerlo así es aferrarse a una ilusión; generalmente la justificación viene de la falta de autoaceptación de la persona, se evita la experiencia y se busca la aprobación externa.
  • Dentro de la Gestalt coexisten elementos: psicoanalíticos (expresión verbal altamente emocional de los conflictos psicoanalíticos), conductuales (atención a la conducta manifiesta) y humanistas (crecimiento personal, visión positiva y optimista del ser humano).
  • La Gestalt incluye, a diferencia del psicoanálisis, y en relación al recuerdo de pasado, la dramatización como medio de apoyo para percatarse de los sentimientos. “Ser” nuevamente un niño, en tal o cual sensación o vivencia del pasado es impresionantemente más efectivo que la pura reflexión y descripción sobre el acontecimiento recordado.
  • El ego para Perls, es un fenómeno de identificación, un acto mediante el cual afirmamos “este es mi límite”, establecemos una barrera y decimos “lo que está más allá no soy yo”.